22 de agosto de 2016

Testimonio de familiares de CLAUDIO SANCHEZ-ALBORNOZ


Los grandes apellidos republicanos no tuvieron privilegios para evitar la represión franquista. El violento enemigo golpista les persiguió en busca de su eliminación. El padre de Nicolás Sánchez-Albornoz consiguió huir antes de que la Gestapo le detuviera al sur de Francia. El historiador Claudio Sánchez-Albornoz (Madrid 1893 - Ávila 1984), militante de Acción Republicana, que presidió el Gobierno republicano en el exilio entre 1962 y 1971 huyó a Francia con su familia al inicio de la Guerra Civil “hasta la entrada de los alemanes”, como recuerda su hijo Nicolás, que vive en Madrid.


“La Policía francesa avisó de que la Gestapo iba a ir a buscarle porque tenían una lista de los franquistas con personajes a los que buscar y consiguió escapar a Argentina”, recuerda Nicolás, que regresó a Madrid al acabar la guerra. Más tarde, en 1947, fue detenido por una revuelta estudiantil y condenado a trabajos forzados en las obras del Valle de los Caídos. Allí protagonizó la fuga que Fernando Colomo recordó en la película Los años bárbaros. “Dentro de una continuidad de tolerancia, yo soy ideológicamente más radical que mi padre. Por ejemplo, yo no soy religioso”, explica Nicolás, también historiador.


El que no tuvo la suerte de escapar de la Gestapo fue el periodista Julián Zugazagoitia (Bilbao 1899 - Madrid 1940). “Fue detenido en París. De ahí le llevaron en coche a Irún y en Madrid fue fusilado después de un juicio sumarísimo cuya condena queremos anular”, detalla vía telefónica desde México su nieto José María Villarias Zugazagoitia. “Mi madre nunca habló de esto y la generación de los nietos queremos saber la verdad”.