20 de febrero de 2022

Rosa Durego

馃煟 Rosa Durego Romero, condenada a 20 a帽os de prisi贸n. 

Rosa Durego Romero, apodada “La de las Medias” naci贸 en D煤rcal (Granada) en 1894, de estado viuda, y vecina de Porcuna, y de profesi贸n “su sexo” (sic), hija de Gabriel Durego Gonz谩lez y Encarnaci贸n Romero Puerto, con domicilio en Cruz Dorada, 3 y con tres hijos. Se cas贸 con Luis Garc铆a Baudet el 24 de noviembre de 1917, matrimonio que ofici贸 el entonces p谩rroco Felipe Vallejos Molina.

Seg煤n la ficha de la Comandancia de la Guardia Civil de Porcuna, Rosa Durego Romero fue detenida el 15 de abril de 1939 (en todo el sumario viene con el apellido  Dureco, aunque en su acta de matrimonio aparece como Durego). Pertenec铆a al Partido Socialista, y era tambi茅n “socialista de acci贸n”, es decir, no s贸lo hab铆a militado en el partido de Don Pablo Iglesias, sino que se hab铆a destacado en huelgas y conflictos de clase. La benem茅rita, tirando del listado al uso de acusaciones para las mujeres, dice lo siguiente: “esta individua iba siempre a la cabeza de las manifestaciones pidiendo en grito la cabeza de los presos. Intervino en el destrozo de im谩genes de la Iglesia vistiendo con una sotana y paseando por el pueblo”. La participaci贸n en huelgas, asistir a la Casa del Pueblo, denunciar a derechistas y quemar o profanar im谩genes y templos cat贸licos, fueron los t铆picos delitos que cometieron las mujeres, y dependiendo del caso se chequeaba uno u otro. Por el contrario, la comisi贸n de delitos por los varones era que siempre iban armados, fueron milicianos voluntarios, y participaron en detenciones, saqueos de viviendas, guardias de presos y lo peor, en asesinatos. Siempre es lo mismo, tiraban de un listado de escrito, y seg煤n la inquina personal les pon铆an o les quitaban. Solo aquellos con un aval derechista importante, pudo salvarse de la “caza de rojos”.

Sigamos ..., se dice tambi茅n de Rosa que “su casa era centro de reuni贸n de mujeres que vociferaban y delataban a las personas de derecha”. Finaliza la ficha de la detenida con la firma de los dos sabuesos falangistas que hab铆an puesto la denuncia. Lo mismo, siempre el mismo “modus operandi”. Si no hab铆a delatores civiles, era la propia Falange o Guardia Civil la que deten铆a primero y luego denunciaba.

El 14 de julio de 1939, trasladada ya a las prisiones de Ja茅n, declara por primera vez en el sumario ante el juez militar n潞 20, Gimeno Gamarra. En ella, am茅n de los datos de filiaci贸n y domicilio, dice que no ha pertenecido a partido alguno, aunque en las elecciones de febrero de 1936 vot贸 por el Frente Popular. Que se dedic贸 a su trabajo de hacer medias hasta diciembre de 1936, cuando abandon贸 el pueblo por temor a la aviaci贸n, viviendo desde ese momento en Torredelcampo en faenas agr铆colas hasta el final de la guerra. Niega, por otro lado, haber participado en la quema de im谩genes y que haya vestido sotana. A partir de este momento comienzan a llegar al juzgado las declaraciones de los distintos testigos por parte de la acusaci贸n, que en este caso fueron vecinas suyas, gente humilde y longeva, sin instrucci贸n alguna, que posiblemente firmasen lo que les pusieran delante, bajo coacciones y amenazas si no lo hac铆an. No ser谩 la primera vez, ni la 煤ltima, donde hayamos visto en un sumario que la denuncia contra fulano o cetano fue falsa, provocada por las amenazas de los pistoleros falangistas o el temido sargento de la Guardia Civil. As铆 fue por ejemplo el caso de Francisco Navas Ucl茅s que ve铆amos recientemente en otra entrada. Entre los declarantes no faltan aquellos que interpusieron la denuncia en el cuartel de la guardia civil, as铆 como los informes de Falange y el Alcalde.

En el acta de la vista con fecha de 9 de noviembre de 1939, tras haber negado con rotundidad todas las acusaciones, Rosa Durego Romero, de 45 a帽os a帽os edad, es juzgada en consejo de guerra sumar铆simo y de urgencia por un delito de rebeli贸n militar. En la relaci贸n de los hechos no se ha cambiado ni un punto ni una coma de aquella ficha de detenci贸n que le hiciese la Guardia Civil de Porcuna con fecha de 15 de abril de 1939. Es decir, se le condena por ser socialista, por participar en manifestaciones, por ser gran propagandista de sus ideas (¡), y cuando estalla el “movimiento revolucionario” (sic), es decir, el golpe de estado del 17 de julio de 1936, ped铆a la cabeza de los derechistas e intervino en el saqueo de la iglesia, poni茅ndose una sotana que pase贸 por el pueblo. “Hechos probados”, sentencia lac贸nica y marcialmente el sumario. Suponemos que el derecho a la libertad de expresi贸n, reuni贸n y manifestaci贸n consagrados en la constituci贸n votada de 1931 eran para los golpistas parte de ese “movimiento revolucionario”. Suponemos tambi茅n que la quema de im谩genes, otra burda acusaci贸n m谩s, es parte tambi茅n de ese “movimiento revolucionario”. Suponemos que pasearse con sotana, era parte de la estrategia revolucionaria marxista, cuando hemos visto que Rosa y su esposo, Luis, se casaron por la iglesia cat贸lica en 1917. Estos fueron sus argumentos condenatorios, esas sus mentiras.

En fin, evidentemente estamos ante un juicio no s贸lo inmoral e hip贸crita, que sobrepasa cualquier estad铆o de cinismo, sino que estamos ante un tribunal militar ilegal, lo que los historiadores llamamos la “justicia al rev茅s”, pues fueron aquellos que se levantaron en armas contra la legalidad republicana, los que aplicaron en la posguerra un c贸digo militar que se les debi贸 aplicar a ellos, porque fueron ellos, o el “movimiento revolucionario” los que primero detuvieron, asesinaron, violaron e incendiaron.

Rosa Durego Romero fue condenada finalmente por un delito de auxilio a la rebeli贸n militar, “aplic谩ndola en su grado m谩ximo por concurrir las circunstancias agravantes de peligrosidad social y grave trascendencia de los hechos realizados”. El crimen no s贸lo fue “militar”, aunque nunca sostuvo un arma, ni estuvo en la milicia, sino que conllev贸 las consecuentes responsabilidades civiles que se encargar铆a de juzgar otro tribunal, el del “expolio”, el llamado de Responsabilidades Pol铆ticas, el que conden贸 a la miseria a miles de espa帽oles para robarles literalmente sus propiedades, enseres, sueldos, y hasta la propia dignidad humana. Rosa fue condenada a 20 a帽os de reclusi贸n temporal en lo hoy llamar铆amos burlonamente “juicio expr茅s”. No tuvo abogado defensor, ni falta que hac铆a, ni tampoco hubo testigos de descargo, solo un juez de horca y cuchillo. El 16 de diciembre de 1939 el auditor de guerra confirm贸 la sentencia. Comenzaba as铆, sin poderlo evitar, el “turismo carcelario” de Rosa, una mujer madura que apenas hab铆a salido de Porcuna. En la distancia quedaba su familia y sus tres hijos.

Rosa Durego ya hab铆a pasado por la prisi贸n habilitada de Porcuna, la vergonzosa y deplorable Iglesia de Jes煤s. El d铆a en el que fue juzgada se encontraba en otro infierno carcelario, la tambi茅n prisi贸n de Santa Clara de Ja茅n, viejo convento habilitado para redimir las penas del rojer铆o vencido. All铆 se encontraba en marzo de 1940, cumpliendo ya la sentencia. En 1942, estando en la prisi贸n de mujeres de M谩laga, solicit贸 el indulto a la “Comisi贸n Central de Ex谩menes de Penas”. La comisi贸n le deneg贸 la petici贸n en enero de 1943. El 30 de julio de 1943 sal铆a Rosa de la prisi贸n malague帽a en libertad condicional. Estaba libre, pero encarcela en la Espa帽a de Franco, sin derechos ni deberes, una liberta m谩s que tendr铆a que pasarse por el cuartelillo de la guardia civil semanalmente a recibir los insultos, golpes y dem谩s vejaciones que le aplicasen. De hecho, por ser madre viuda con tres hijos, fue siempre calificada de “m谩xima peligrosidad” por el r茅gimen franquista.

Nos falta finalmente la vida y obra de su esposo, Luis Garc铆a Baudet, donde suponemos podr铆an encontrarse algunas de las claves de la detenci贸n de Rosa. Como siempre en estos casos, hemos consultado el registro civil de Porcuna y de 茅l aparece su nacimiento y matrimonio con Rosa, pero no su defunci贸n, que debe producirse durante la guerra e inmediatamente despu茅s. Seguimos buscando.

Fuentes:

- Expediente sumar铆simo y de urgencia n潞 16.575, legajo 216/9.089 contra Rosa Dureco Romero. Archivo Hist贸rico Tribunal Militar Territorial Segundo de Sevilla.
- Acta de nacimiento de Manuel Garc铆a Baudet. Registro Civil de Porcuna (2013).
- Acta de matrimonio entre Manuel Garc铆a Baudet y Rosa Durego Romero. Registro Civil de Porcuna (2013).

Foto:

- Palco de las nuevas autoridades franquistas de posguerra en una corrida de toros en Porcuna.